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El Abad de Alquézar

El Abad de Alquézar

Por Ignacio Navarro Gil

En el año 1997, Chema Gutiérrez Lera nos acercó una nueva leyenda de campanas misteriosas, en esta ocasión viajamos a 123 kilómetros de Zaragoza, hacia la Comarca Somontano de Barbastro.

 Cuenta la leyenda, que la campana de la Agonía en Colegiata de Alquézar es tañida por el espíritu del Abad en el momento de su fallecimiento.

Uno de los testigos de los prodigiosos hechos, fue Casimiro Casalera, nuevo campanero de la localidad, en uno de sus primeros días ejerciendo su profesión, subió a la torre y durante su ascenso comenzó a escuchar como la campana grande tocaba “a muerto”.

Presa del pánico, ya que nadie había en el campanario, pensó en bajar a tierra firme para avisar al primer vecino que encontrase, pero se armó de valor y decidió subir para ver con sus propios ojos lo que realmente estaba ocurriendo.

Al llegar a la zona donde se albergan las campanas, se apareció ante su persona una sombra oscura ataviada con un hábito que en aquel momento le rozó y le susurró:

“Fui en vida Abad de aquesta santa Abadía consagrada a la Señora cuyo nombre no soy digno pronunciar. Sacrifiqué los últimos años de mi cuerpo terrenal con las más duras y espantosas penitencias. Mas mi alma ni tuvo, ni tiene perdón. Porque mi pecado fue y no fue de carne, eternamente deberé pagar. Surgió ante mí aquella sobrenatural belleza sin par, y aún me pregunto por qué, ¿quién lo permitió? ¿por qué aquella aparición en mi solitaria celda a turbar vino mis sentidos e hízome caer? Con el cuerpo de una hada incorpórea hube de folgar en mi inconsciencia pecadora, arrebatado de tan engañosos encantos, y ahora, y por siempre, y por los siglos de los siglos, encontraré palabras a mi dolor en el badajo de esta campana, y mi llanto arrepentido convertiráse en tañer de Oficio de Difuntos.”

Tras estas palabras desapareció aquella fatal visión, el muchacho bajó despavorido y sin rumbo, hasta que se enteró de que horas antes al toque, había fallecido aquella persona que tañó la campana de la Agonía, el Abad de la Colegiata de Alquézar.

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